• Esta iniciativa pionera a nivel mundial de Red Eléctrica y el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados – IMEDEA (CSIC-UIB) ha permitido recuperar dos hectáreas de pradera de Posidonia oceanica degradada en la bahía de Pollença.

Este viernes 23 de octubre se han presentado los resultados del proyecto Bosque Marino iniciado en 2018 por Red Eléctrica de España, para la recuperación de dos hectáreas de pradera degradada de posidonia en la Punta de l’Avançada, en la bahía de Pollença. Este proyecto, pionero a nivel mundial, cuenta con la colaboración de la conselleria de Medi Ambient i Territori, el IMEDEA y el aeródromo militar de Pollença, que cedió las instalaciones para el desarrollo de la iniciativa.

Con un presupuesto de medio millón de euros, el proyecto ha consistido en la plantación de 12.800 fragmentos de posidonia mediante una técnica innovadora que incluye las fases de recolección de haces procedentes de la fragmentación natural por la dinámica marina, la preparación de los ejemplares, el plantado efectuado por buceadores mediante el anclaje de cada fragmento de rizoma en el fondo marino y, finalmente, la posterior monitorización y seguimiento, que se extenderá más allá de la finalización de la plantación. Se trata de la primera plantación de un bosque submarino de estas dimensiones en el Mediterráneo, una apuesta de futuro para la recuperación y conservación de una especie de vital importancia en la preservación de los ecosistemas marinos del Mediterráneo y en la lucha contra el cambio climático, al ser un almacén de carbono orgánico.

Ahora, la evaluación global efectuada ha aportado datos extraordinariamente positivos. En primer lugar, el nivel de supervivencia ha sido superior al 90%, porcentaje que se extiende a todas las unidades plantadas en la superficie restaurada y que constata que la generalidad de los fragmentos de rizoma plantados ha enraizado. Pese a que parte de los fragmentos experimentaron una “simplificación morfológica”, es decir, una pérdida de parte de sus haces foliares dentro del proceso de adaptación a las nuevas condiciones, los ejemplares cuentan de forma general con un óptimo sistema de raíces tras su plantación, favorecido por el procedimiento de anclaje individual que ha contribuido claramente a la solidez de su establecimiento. “Los excelentes resultados de supervivencia obtenidos hasta la fecha indican que tanto la elección del emplazamiento como la técnica utilizada han sido correctas”, ha destacado Jorge Terrados, investigador del IMEDEA, durante la presentación. Prueba de ello es que la plantación superó sin daños los efectos del temporal Gloria del pasado mes de enero, que sí afectó a las praderas de Posidonia oceanica del norte y este de la isla de Mallorca.

El Bosque Marino de Red Eléctrica pretende también constituirse como un laboratorio vivo abierto a la comunidad científica. Así, la estandarización del procedimiento empleado, que incluye las técnicas de monitorización, los códigos de trazabilidad y la división en cuadrículas de la superficie restaurada, se ha convertido en una referencia para ser replicada en el caso de otras especies. Asimismo, la participación de estudiantes de la Universitat de les Illes Balears (UIB) y de otras universidades en diversos trabajos y evaluaciones relacionados con el proyecto abre paso a estudios asociados sobre la evolución de la epifauna, la fisiología de las plantaciones o sobre la captación de nutrientes. Además, el proyecto de recuperación y conservación de las praderas de posidonia también ha alcanzado el ámbito de la educación ambiental, como lo muestra el programa “La Posidònia a l’Aula”, desarrollado por el IMEDEA, que está presente en centros educativos de primaria y secundaria de Mallorca.