Un equipo internacional de científicos entre los que se encuentran investigadores del IFISC (UIBCSIC) ha publicado un estudio en el que analizan los sistemas de comunicación online desde el punto de vista de la ecología. El artículo, publicado en Nature Communications, plantea un modelo en el que la lucha por visibilidad entre los usuarios provoca cambios en la arquitectura de la red de comunicación, haciéndola evolucionar a estructuras auto-similares y anidadas. Para hacerlo plantearon un modelo teórico de propagación de información que fue luego validado comparando la dinámica propuesta por los investigadores con una gran cantidad de datos reales entre los que se incluyen, por ejemplo, las elecciones españolas de 2019 o el terremoto en Nepal en 2015.

Vivimos en la era de la información en la que, en el contexto de la comunicación online, constantemente se están produciendo, manipulando y difundiendo una enorme cantidad de pequeñas piezas de información. Esto, sumado a que las habilidades cognitivas humanas son limitadas, lleva a un cuello de botella cognitivo que acaba generando una feroz competición entre la información para ser visible. 

En este contexto, en el que los actores son a la vez emisores y receptores de información, la comunicación puede entenderse como una red competitiva en la que mecanismos históricamente aplicados a la ecología (como el mutualismo o la adaptación) son los responsables de su evolución. Para analizar la estructura de las redes de comunicación online y cómo cambian con el tiempo, los investigadores midieron principalmente dos parámetros: la modularidad y el anidamiento. Mientras que la primera da cuenta de cuantos subgrupos separados existen, la segunda analiza como de subdividida y jerarquizada está la información.

Los investigadores comprobaron, por un lado, que un alto nivel de modularidad corresponde a un escenario de atención fragmentada en el que los usuarios se centran principalmente en sus propios temas de interés, un determinado subconjunto de hashtags (palabras clave que etiquetan el contenido), facilitando la aparición de bloques identificables. Por otro lado, observaron que altos valores de anidamiento llevan a una autoorganización del sistema para atender uno o pocos temas. En estos casos, las comunicaciones giran en torno a un pequeño conjunto de hashtags y usuarios generalistas, con individuos muy activos que participan en muchas facetas de la discusión.

El estudio abre nuevas posibilidades en el análisis de las comunicaciones humanas en línea mediante potentes herramientas de sobra conocidas y utilizadas en el campo de la ecología. Esto permitirá aplicar modelos y estrategias que permitan, por ejemplo, romper dinámicas de expansión de información falsa o polarización extrema.

Palazzi, M.J., Solé-Ribalta, A., Calleja-Solanas, V. et al. (2021). An ecological approach to structural flexibility in online communication systems. Nat Commun 12, 1941. https://doi.org/10.1038/s41467-021-22184-2