El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha lanzado la segunda oleada de la encuesta online para medir el impacto del distanciamiento social durante la pandemia de COVID-19 en España. ¿Quieres ayudar a los investigadores a descubrir cómo altera el coronavirus nuestra red de contactos? Puedes participar aquí aunque ya lo hicieras en la primera ola.

Investigadores del CSIC buscan voluntarios para responder la segunda encuesta del proyecto Distancia-COVID, coordinado por el investigador del Instituto de Física Interdisciplinar y Sistemas Complejos – IFISC (CSIC-UIB) José Javier Ramasco. En él, participan el IFISC (CSIC-UIB), el Centre d’Estudis Avançats de Blanes (CEAB), el Instituto de Física de Cantabria (IFCA), la Universitat Pompeu Fabra (UPF) y el Instituto de Economía, Geografía y Demografía (IEGD). Este proyecto forma parte de un esfuerzo multidisciplinar que utiliza la computación y las técnicas de ciencia de datos para comprender mejor cómo afectan los cambios de movilidad y de comportamiento social, debido a los distintos grados de confinamiento, al proceso de propagación de la enfermedad COVID-19, causada por el coronavirus SARS-CoV-2, en España.

El formulario puede cumplimentarse únicamente si se es mayor de edad y de forma voluntaria en español, catalán, vasco, gallego o inglés, y su duración se estima en 15 minutos. Las preguntas se centran en el uso de Internet durante el confinamiento, la posibilidad de teletrabajo y el número de contactos con otras personas mantenidos en los últimos días. Esta información, totalmente anónima, permitirá a los investigadores tener una base estadística para generar una serie de escenarios y ayudar en la toma de decisiones sobre posibles medidas de actuación en estos momentos de aparición de nuevos brotes o focos de contagio.

Primeros resultados

Tras más de 4000 respuestas a la primera oleada de la encuesta de una amplia franja de la población en España y con todas las provincias representadas, se ha podido estimar el número medio de personas con las que los adultos residían durante las últimas semanas de confinamiento en cada comunidad autónoma, y los patrones de contactos fuera del hogar entre diferentes grupos de edad. Utilizando métodos de estimación bayesianos, el equipo ha simulado las distribuciones completas de estas estimaciones y las está analizando para comprender mejor cómo afectan a los patrones de transmisión de la COVID-19.

Los resultados de esta primera encuesta, que se pueden encontrar en la web del proyecto Distancia-COVID, muestran que los más jóvenes tuvieron menos contactos fuera de casa que las personas más mayores durante el confinamiento.