Un estudio en el que han participado investigadores del IFISC (UIBCSIC) describe cómo se hunden los microplásticos en el Mediterráneo y analiza sus consecuencias para la dispersión y distribución de estos a lo largo de la columna de agua. El trabajo, publicado en Ocean Science, plantea un modelo para el movimiento vertical de las partículas de microplásticos que son más densas que el agua, y analiza qué parámetros influyen en su hundimiento desde la superficie hasta el fondo marino.

De los aproximadamente 8 millones de toneladas de plásticos que acaban en los océanos anualmente, sólo el 1% permanece flotando en la superficie. El plástico restante puede desplazarse a las playas, ser ingerido o hundirse hasta sedimentar en el fondo. Este último caso es el objeto del artículo publicado, que pasa por diferenciar qué tipo de microplásticos se encuentran en la columna de agua de camino hacia el fondo marino, además de caracterizar las propiedades que afectan a su dinámica en el océano, como su densidad, tamaño y forma. Los investigadores estiman que en cada instante de tiempo se pueden encontrar en él unas 3 toneladas de microplásticos, de un diámetro aproximado entre 0.1 y 0.5 mm, presentes en la columna de agua en el mar Mediterráneo.

Conociendo el tipo de partículas plásticas a estudiar, se puede analizar qué fenómenos físicos afectan a su movimiento en el océano. Gracias a esto, el estudio concluye que, por ejemplo, la inercia de los microplásticos, el efecto Coriolis (asociado a la rotación de la Tierra), o la propia variación vertical de la salinidad del agua del mar (que afecta directamente a su densidad) no juegan un papel importante a la hora de describir cómo se hunden los microplásticos.

A partir de esto, los investigadores realizaron una simulación del mar Mediterráneo utilizando datos realistas de las corrientes y determinaron que la distribución de plásticos a lo largo de la columna de agua es prácticamente uniforme. Sin embargo, el estudio sí observa diferencias en la dispersión de los microplásticos al hundirse dependiendo de la profundidad. El cambio más significativo ocurre a unos 100 m de profundidad, cuando las partículas pasan de un régimen de superdifusión inicial, es decir, una dispersión vertical muy grande, a una difusión normal con dispersión más moderada. Este tipo de estudios son clave a la hora de plantear estrategias, presentes y futuras, que permitan limpiar los océanos de microplásticos.  

Sinking microplastics in the water column: simulations in the Mediterranean Sea. de la Fuente, Rebeca; Drotos, Gabor; Hernandez-Garcia, Emilio; Lopez, Cristobal; van Sebille, Erik. Ocean Science. DOI: https://doi.org/10.5194/os-2020-95