El miércoles 10 de noviembre, la Prof.ª  Mercedes Pascual de la Universidad de Chicago realizó una conferencia en el auditorio del CaixaForum de Palma. La conferencia, titulada: “Ecosistemas complejos y transiciones críticas en nuestros mares cambiantes”, trató sobre los cambios ecológicos que están sufriendo los ecosistemas marinos, un tema de gran interés para la comunidad balear. El evento fue organizado por la Representación del CSIC en Baleares con el apoyo de la Dirección General de Política Universitaria e Investigación del GOIB y el CaixaForum de Palma.

En dicha conferencia, la Prof.ª Pascual señaló que los ecosistemas marinos proveen de numerosos servicios. Un ejemplo de ellos es la producción primaria, siendo las microalgas las productoras de oxígeno. Además, los océanos y mares sirven como reguladores del clima, absorbiendo entre 25 y 30% del CO₂ del planeta. 

Seguidamente, describió los problemas que tienen los océanos ocasionados por los impactos antropológicos. Entre ellos, destacó la  sobrepesca, la contaminación química, las mareas rojas (floraciones de algas nocivas que entran en nuestra alimentación) y la contaminación de plásticos. Dentro de esta temática, se centró en las consecuencias del cambio climático. Pascual resaltó que no solo es el aumento de la temperatura, sino que es preocupante también la pérdida de oxígeno a tasas sin precedentes y ello afecta a las zonas costeras. 

Otra consecuencia muy significativa, que ya está teniendo lugar en la actualidad, es la acidificación oceánica que afecta a las estructuras calcáreas de los organismos vivos. Ello ha traído consigo malformaciones del fitoplancton marino, el zooplancton (que afecta a mariposas marinas, mejillones o estrellas marinas) y los arrecifes coralinos. Estos últimos se ven afectados por un proceso llamado blanqueamiento que ocasiona la muerte de los corales, dándoles un color blanco. 

Coral muerto

Por otro lado, subrayó la importancia que tienen las interacciones ecológicas para mantener los ecosistemas. Debido a todo lo anterior, Pascual añadió que nos encontramos ante una extinción de estas interacciones, lo que ocasiona la pérdida de los ecosistemas. Una consecuencia de la extinción de estas interacciones es la desaparición de especies. La Dra. Pascual puntualizó que desconocemos una gran mayoría de estas especies porque únicamente tenemos constancia del 10% de las especies marinas. “Es superimportante la red que conforman los organismos marinos porque un desajuste en un ellos supone un problema para todo el ecosistema”, destacó Pascual.

Otro aspecto interesante en el que se centró Mercedes Pascual fue en la relación que existe entre la salud humana y su conexión con el mar. El mar juega un papel fundamental en el clima porque también está implicado en la propagación de las enfermedades infecciosas vectoriales. De esta manera, explicó que eventos como El Niño (evento extremo que se produce por calentamiento de las aguas del Pacífico) preceden a epidemias de cólera en India. “Si hablamos de clima, hablamos de enfermedades vectoriales como la Malaria, el dengue o el Zika, que son claramente sensibles a las variaciones del clima”, añadió Mercedes Pascual.

 

Para ahondar más en este asunto, Pascual mostró un estudio que realizó en el este de África, concretamente en Etiopia, sobre la malaria. Los investigadores observaron que en los años 70 no se registró ningún caso de malaria en zonas pobladas en las montañas. Históricamente, estas zonas situadas a mayor altitud y con menores temperaturas funcionaban como barrera para la propagación de la Malaria. Sin embargo, a partir de los años 80 se empezaron a registrar casos de esta enfermedad infecciosa a medida que aumentaba la temperatura.

Es superimportante la red que conforman los organismos marinos porque un desajuste en uno ellos supone un problema para todo el ecosistema.

Mercedes Pascual

Captura de la página web de Skytruth

Al igual que ocurría en África con las zonas “barrera” situadas a mayor altura, otra zona que actuaba de frontera para las enfermedades infecciosas era la latitud Esto se ve claro con el Dengue. Los mosquitos que actúan como vectores están subiendo a zonas más altas de latitud y llevan esta enfermedad infecciosa a zonas donde antes no estaba.

No obstante, en ocasiones el salto de patógenos se da ha dado a la inversa y ha saltado de humanos a organismos marinos, según contó Pascual. “Está muy documentada la patología de enfermedades infecciosas que sufren algunos corales, la cual se ha demostrado que tiene un origen humano”.

Por último, Mercedes Pascual quiso reflejar las cosas positivas que se están haciendo para mejorar y proteger nuestros océanos, poniendo como ejemplo el  atlas Skytruth, un mapa global de control de la actividad pesquera. “Las medidas para afrontar el cambio climático traen consigo muchas cosas positivas porque resuelve otros problemas”, dijo la Profesora. Es así como se están llevando a cabo trabajos de restauración de ecosistemas de corales en zonas donde han desaparecido. Asimismo, puso el foco en la creación de reservas marinas como elemento de conservación no solo de los hábitats de estas zonas, sino de cómo este hecho afecta positivamente a los hábitats de alrededor.